En septiembre de 2021, El Salvador, un pequeño país conocido por sus volcanes, playas vírgenes y plantaciones de café, se convirtió repentinamente en el centro del criptomundo.

El presidente Nayib Bukele anunció la decisión de la nación de adoptar Bitcoin como moneda de curso authorized, una primicia mundial que provocó un intenso cóctel de entusiasmo, curiosidad y escepticismo.
El Salvador, a diferencia de otros países, no tiene moneda propia ha estado utilizando el dólar estadounidense desde 2001.
Esta falta de management sobre su propia política monetaria, junto con una dependencia sustancial de las remesas (transferencias desde el extranjero que representan el 26 % del PIB del país), creó un contexto único para la adopción de criptomonedas.
Bitcoin, con su naturaleza descentralizada y sin fronteras, prometía una posible solución a las altas tarifas de remesas y la falta de inclusión financiera para una gran población no bancarizada.
Además, el atractivo de atraer inversiones en criptomonedas y fomentar una nueva imagen de experto en tecnología para el país podría haber influido en esta decisión.
Descifrando la Revolución Bitcoin de El Salvador: Implementación y Primeros Resultados
Tras la promulgación de la Ley Bitcoin en septiembre de 2021, el gobierno introdujo la billetera electronic ‘Chivo’, que proporciona un bono de Bitcoin de $30 a cada ciudadano que la descargue.
Sin embargo, un año después, la adopción no ha sido tan generalizada como se esperaba.
Un estudio encontró que solo el 20% de los salvadoreños que descargaron la aplicación continuaron usándola después de gastar el crédito gratuito.
A pesar de los requisitos legales para aceptar Bitcoin, solo alrededor del 20 % de las empresas los han cumplido, ya que muchos salvadoreños aún ven a Bitcoin con desconfianza debido a su volatilidad y sus altas tarifas.
La gran visión de una «Ciudad Bitcoin», impulsada por la energía geotérmica de un volcán, sigue siendo un sueño con pocos avances.
Montando la montaña rusa de Bitcoin: volatilidad para el estado nación
La adquisición de Bitcoin por parte del gobierno, por un complete de 2.546 monedas con un valor aproximado de 76,6 millones de dólares, ha demostrado ser un arma de doble filo.
Cuando el precio de Bitcoin se desplomó a la mitad de su valor en el momento de la adopción, el riesgo económico para El Salvador aumentó, lo que complicó sus esfuerzos por pagar USD 1600 millones en bonos soberanos con vencimiento en 2023 y 2025.
Sin embargo, desde principios de 2023, una tendencia alcista en Bitcoin ha visto un aumento del 80% en su valor y, curiosamente, un aumento paralelo en los bonos de El Salvador, aumentando más del 60%.
Esta correlación sugiere que la salud económica del país ahora está algo ligada a las fluctuaciones de Bitcoin. El FMI y otras instituciones financieras globales han pedido a El Salvador que reduzca su dependencia de bitcoin para evitar atar su economía a la montaña rusa que son sus volátiles movimientos de precios.
¿Podría Bitcoin convertirse en una plantilla para otras naciones?
Dadas las circunstancias únicas de El Salvador, su experimento de Bitcoin podría no ser replicable directamente en otros países. Sin embargo, hay conclusiones cruciales para los gobiernos que contemplan un camino equivalent.
En primer lugar, la foundation educativa y de infraestructura es crucial. Según los informes, muchos salvadoreños encontraron que Bitcoin era difícil de entender y confiar, lo que subraya la importancia de una sólida campaña de educación antes de tal cambio.
En segundo lugar, no se puede subestimar el riesgo asociado con la volatilidad de las criptomonedas. La salud financiera de un gobierno podría caer junto con el precio de Bitcoin, como ilustra el caso de El Salvador.
Sin embargo, el potencial de Bitcoin para reducir los costos de las remesas y aumentar la inclusión financiera, particularmente en los países en desarrollo, es una vía que vale la pena explorar más a fondo.
Es posible que la integración de una moneda basada en una cadena de bloques como CBDC o una criptomoneda como bitcoin pueda ser de gran ayuda para las economías de muchos países, especialmente aquellos que dependen de las remesas. Es possible que se reduzca a cómo se ejecuta la estrategia.
El experimento Bitcoin de El Salvador es, sin duda, un estudio de caso fascinante en la adopción gubernamental de criptomonedas. Bitcoin tampoco ha tenido un mercado alcista completo desde que El Salvador aprobó la Ley Bitcoin, por lo que los beneficios solo pueden multiplicarse.
El viaje del país (su visión inicial, contratiempos en la ejecución, viaje en montaña rusa económica) ofrece tanto historias de advertencia como lecciones potencialmente transformadoras para la comunidad world.
El mundo observa con gran expectación cómo se desarrolla esta narrativa única en el corazón de América Central.